lunes, 6 de enero de 2014

Apología

  
No vengo a formar un debate en lo absoluto,
Porque mi defensa supera tu intriga.

Camine por los valles pavimentados
En compañía de tu mascota, aquella estrella guía
Que defendí como a mi alma en una lucha contra el sueño.

Defendí la ironía…
Aquella que temblorosa aún espera dormida.

Y fuiste mi apología, aposentaste el retrato que calla,
Y es más fui tu defensa,
Aquella de causas perdidas.

Pero a mi parecer,
El amor fue la clave de tanto augurio,
Sentado en el césped, citando tu compañía
En el absoluto anonimato.

Y aún recordando tu nombre, aún
Cuando se, que no estás, no estarás
Y no estuviste.

Continúas siendo mi apología,
Razón de defensa de alma y cuerpo.

Y aunque se,
Que tu atención es prestada
Y tu corazón de otro dueño,
Sigo en aquella apología.
                                                                                           
                                                                                       Aquella responsable

De causas perdidas.




1 comentario:

  1. Cuando lo leí me quedo una duda: el objeto de tu apología es alguien o algo, o la misma apología? Sorry por preguntar, solo que pocas veces se tiene la posibilidad de preguntar directamente al autor sobre que quiere decir.

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